Sobre el exceso de antenas de radio
En los últimos años, al ya incontable bosque de antenas de radio y TV, se ha sumado con fuerza inusitada la telefonía móvil. En cada llamada nuestro cerebro está absorbiendo continuamente radiación de RF. Es una auténtica novedad para el organismo. Además de las llamadas tenemos también el Internet en los móviles y las instalaciones WiFi´s en cada vez más lugares. A cada segundo estamos actualizando en nuestros smartphones o tabletas nuestro Twitter, Facebook, Gmail..., tenemos ventanas abiertas con webs en el navegador y seguro que bajándonos archivos de Internet. Son muchísimas horas recibiendo un baño masivo de pulsos de RF.