El Internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés) es una red de dispositivos físicos que cuentan con sensores, software y conectividad a una red, que les permite recopilar y compartir datos. Existen diferentes tipos de dispositivos para IoT, algunos simples como electrodomésticos de cocina inalámbricos, iluminación inteligente, persianas y otros más complejos como wearables (relojes inteligentes y ropa con RFID) o hasta complejas maquinarias utilizadas en la industria.
El IoT permite que estos dispositivos inteligentes se comuniquen entre sí y con otros dispositivos conectados a Internet, logrando la recopilación y el intercambio de datos en tiempo real sobre su funcionamiento. Es así como, las soluciones IoT permitirán que tanto las ciudades como los diferentes sectores de la economía avancen en la era digital, gracias al aprovechamiento de los datos que pueden suministrar los dispositivos IoT, tanto para la toma de decisiones como para la gestión de procesos.
Se espera que gracias a esta disrupción tecnológica tanto las ciudades como los diferentes sectores de la economía hagan uso de las soluciones de IoT y avancen en la era digital, gracias al aprovechamiento de los datos que pueden suministrar los dispositivos IoT, tanto para la toma de decisiones como para la gestión de procesos. De allí la importancia de la conectividad, la analítica de datos y la computación de borde y en la nube.